lunes, enero 22, 2007

Apuntalando torres con palillos.


Ha sido un fin de semana rarito. De aplatane, cine, reencuentros y decepciones.
Decepciones conmigo mismo, porque he visto que las tiritas no curan las amputaciones. Que las golosinas no sustituyen una comida de tres platos y que, por muy dulces que estas sean, o bien no te sacian, o te provocan una indigestión. Tal vez sea ésta actitud de "¿por que voy a aguantar las chorradas de la gente si no aguanto las mias propias?". Tal vez sea miedo (aquellos que han naufragado acaban temiendo incluso las olas mas pequeñas). Tal vez sea que no soy un macho alfa y que exijo mucho mas de lo que ofrezco. O tal vez sea el puto imán. Ese imán que me hace especialmente afín a todas las personas... digamos... ¿inestables?. O más probablemente sea que no se lo que quiero. Y cuando ves todos los trenes de los que has saltado en marcha te preguntas ¿me hubiera llevado alguno de ellos a "mi destino"? El destino. jajaja. Puta mentira!
Lo que pasa es que todos son tontos menos yo!... ese mantra que me ayuda cuando la montaña rusa vuelve a subir de nuevo, cuando me siento Ignatius Reilly.
Cualquiera de estos dias quemaré mi último cartucho, y espero dar en la diana... en caso contrario, como siempre, nos contaremos las penas por los bares y cada vez nos pareceremos mas a esos entrañables borrachines puretas que tanto hemos admirado.
(La envidia tambien tiene que ver mucho con todo esto, pero eso, para otro día)

4 comentarios:

Veneguera dijo...

La envidia viene por esa estúpida manía de andar queriendo siempre lo que no tenemos...y eso también tiene bastante que ver con el aburrimiento.

Juan Pablo dijo...

Buf, pues yo no he entendido nada de nada de lo que dices. Afortunadamente siempre me ha gustado ser simple.
Y como ser simple con las golosinas ME CONFORMO. Joer tronco, a mi me das un kilo de GOLOSINAS y soy el tío más feliz del mundo. Esto te pasa por comprarte caramelos, conguitos, porros...Si estás con caramelos pues caramelos coño

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

De algún modo (¿lamentablemente?) lo comparto todo de esta entrada. Me alegró el reencuentro y trataré de arreglar la despedida cuando esté menos inestable (porque yo soy inestable). Me entiendes, ¿no? Becho.